lunes, 22 de octubre de 2018

El Principito y la imaginación de lo invisible

Fragmento de una de las ilustraciones originales de Saint-Exupery para El Principito.
Aprendí a leer El Principito de manos de un buen maestro, quien me capacitó para descubrir en esa pequeña obrita nuevas perspectivas que iluminan mi propia vida. El verdadero maestro no sólo nos comparte su visión; también nos enseña a mirar por nosotros mismos.

lunes, 10 de septiembre de 2018

¿Qué perdemos al decir «migrantes» donde antes decíamos «inmigrantes»?

Dhanbad, Bihar State, India, 1989. La imagen, de Sebastiao Salgado, forma parte de su proyecto Éxodos.


Desde hace unos meses se escucha con frecuencia en los medios de comunicación la palabra «migrante», en detrimento de las más habituales «inmigrante» y «emigrante». El cambio ha sido repentino y bastante globalizado, como si buena parte de los medios de comunicación españoles hubieran reescrito simultáneamente sus libros de estilo respecto de esta cuestión.

Los cambios de vocabulario –especialmente los que se producen de forma tan repentina y acordada- no son accidentales. Responden a una estrategia precisa sobre un cambio de mentalidad. Cambiar el lenguaje es cambiar el medio –y el modo- en que pensamos las cosas. Así que de inmediato me puse a pensar qué podría provocar este cambio de vocabulario y no me fue difícil formular mi primera hipótesis: «inmigrante», en castellano, es una palabra cargada de connotaciones negativas mientras que «migrante» parece más neutra. La razón vendría impulsada por esa punzante búsqueda de un lenguaje políticamente correcto.

jueves, 12 de julio de 2018

Narciso, el «postureo» y la fotografía

David Octavius Hill, En el cementerio, Edimburgo, 1845.
Imagen original, no editada, en el Moma

«Ninguna obra de arte se contempla en nuestro tiempo con tanta atención como los retratos de uno mismo, de los parientes próximos y amigos, y de la amada». Piensa cuándo fue la última vez que contemplaste una obra de arte con cierta intimidad, detenimiento, atención. Y durante cuánto tiempo. Piensa ahora en la última vez que viste una fotografía tuya o de alguien conocido, quizá en el móvil, quizá en alguna red social. Y si la miraste con mayor intimidad, detenimiento, atención o silencio que aquella obra de arte. La frase citada arriba es del historiador de Arte Alfred Lichtwark. La escribió en 1907.

viernes, 29 de junio de 2018

“El principito”: construir una vida en torno a la amistad

Luis Mora, fundador de la Academia de Curiosos, me invitó a clausurar la temporada en torno al tema de la amistad en El Principito. El contexto general del curso consistía en Aprender a mirar, así que, más que impartir yo una conferencia, todos los curiosos hicimos juntos el ejercicio de mirar la obra maestra de Antoine de Saint-Exupery, interrogándole sobre el tema.

La dedicatoria del libro contiene ya algunas pistas:
A LEON WERTH
Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de entenderlo todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Verdaderamente necesita consuelo. Si todas esas excusas no bastasen, bien puedo dedicar este libro al niño que una vez fue esta persona mayor. Todos los mayores han sido primero niños. (Pero pocos lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria:
A LEON WERTH CUANDO ERA NIÑO
¿A qué escritor sensato se le ocurre dejar por escrito sus correcciones y vacilaciones en torno a la misma dedicatoria del libro? Pero... ¡Saint-Exupery no era mal escritor! Así que esta dedicatoria es un ejercicio retórico, es ya literatura, forma parte de la obra. ¿Y qué nos revelan estas palabras? Algo encontramos en las tres excusas:

domingo, 3 de junio de 2018

X-Men: ciencia, historia e identidad

Fotograma de X-Men: first class.

Westchester (Nueva York), 1944. Mansión de la familia Xavier. Un travelling se acerca desde el fondo de la habitación buscando el rostro de un Charles adolescente que duerme plácidamente en su cama. El movimiento de cámara nos permite reconocer los objetos que acompañan al «sueño de Xavier»: un libro, una figura de ajedrez, una bola de béisbol y tres retratos en blanco y negro: Charles Darwin, Albert Einstein y… ¿Quién es esa bella mujer que parece una actriz de Hollywood? Un ruido despierta al chico. Armado con un bate de béisbol, baja las escaleras y entra en la cocina. Allí descubre a su madre sacando comida de la nevera. Algo no encaja. Es físicamente idéntica a su madre, pero no piensa ni se comporta como su madre. Charles pregunta: «¿Quién eres tú?». [Hemos descrito la 2ª secuencia de la película X-Men: first class (Matthew Vaughn, 2011)].

La pregunta de Xavier se dirige hacia Raven, una mutante capaz de adoptar la forma de cualquier ser humano. Esta pregunta acompañará a Raven durante toda la saga. Su capacidad para adoptar la identidad de cualquier otro en función de sus caprichos personales –o de los intereses de aquel a quien ella sirva- acentúan su confusión. Raven es capaz de imitar a cualquier otro en cualquier momento, pero, ¿quién es realmente ella?