jueves, 22 de julio de 2021

Cada imagen es un mundo

Los capítulos que componen esta obra colectiva exploran diversos objetos culturales (fotografías, series y películas de ficción, documentales, videojuegos, cómics) fruto de la imaginación humana. Como objetos culturales, son «medios expresivos» cuya dimensión sensible, reconocible por cualquiera, ejerce una primera mediación entre autor y espectador (poeta y teórico, diría el griego). Pero esas imágenes sensibles están compuestas de tal modo que alumbran una cierta cosmovisión –imagen racional y deliberativa– conectada con todo un mundo –el nuestro– en cuya interpretación intervenimos todos, y lo hacemos juntos en la medida en que entramos en diálogo con las mismas obras.

Al participar en ese diálogo ensayamos nuestra potencia especulativa (de pensar, teorizar o imaginar diversas interpretaciones posibles, verosímiles o necesarias de aquello que observamos) y nuestra potencia práctica (de imaginar y proyectar diversas posibilidades de acción para obtener un bien y realizar nuestra propia vida). Así, al revisar en diálogo crítico nuestra imagen del mundo, estaremos prevenidos para evitar naufragar en nuestra circunstancia y procurarnos una navegación favorable a nuestro destino.

Además de coordinar el volumen, realizo en él una contribución específica: “Mundo actual y mundos posibles a propósito de una fotografía de Henri Cartier-Bresson”. Este trabajo prolonga el desarrollo de la Teoría Dialógica de la Comunicación mediante la incorporación en su seno de una noción en auge en el mundo académico, la de «mundo posible» (possible world), cuyo interés teórico superó hace tiempo las fronteras de la lógica modal para fecundar los ámbitos de la ciencia, el arte y la técnica, la psicología cognitiva, la teoría de la literatura, los estudios de la ficción, la comunicación social (cine, periodismo y opinión pública) y la narratología, donde ha tenido aplicaciones para objetos culturales como el cine, la serialidad televisiva y los videojuegos. Este capítulo, además de un desarrollo teórico original, analiza al detalle Braserie Lipp (París, 1969), una de las piezas maestras de Henri Cartier-Bresson. He contemplado esa fotografía durante años; y no sólo por su valor estético, sino también como fuente de inspiración para desarrollar la filosofía del diálogo.

El conjunto del libro recoge algunos frutos del II Congreso Internacional Imagen y Reconocimiento, organizado en el seno de la IV Semana de la Imagen de la Universidad Francisco de Vitoria (SIMUFV 2020). El objetivo del congreso, a medio plazo, es convertirse en una referencia nacional para el encuentro y el debate entre los diversos agentes vinculados a la comunicación audiovisual: estudiantes universitarios, profesionales, académicos y empresas que desarrollan y comercializan tecnología.

Referencia: Abellán-García A. (Coord.) Cada imagen es un mundo, Sindéresis, Madrid, 2020.

Reseña académica de Victoria Hernández en Doxa Comunicación, nº 32, pp. 484-487.

martes, 1 de diciembre de 2020

Patria: ficción y agentes sociales

En el Grupo Estable de Investigación Imaginación y Mundos Posibles nos dedicamos a investigar las posibilidades de la ficción como medio para la reflexión y la acción social. Cuando supimos que Patria (Fernando Aramburu, 2014) iba a ser adaptada a mini serie de televisión por HBO España (Aitor Gabilondo, 2020), sospechamos que el asunto daría de qué hablar y que la reflexión y la toma de postura de la sociedad española en relación con el terrorismo de ETA y sus víctimas recobraría interés en el debate público, a raíz de una ficción.

Patria no es, además, la única referencia audiovisual reciente a aquel periodo de nuestra historia. A lo largo de estos meses se ha estrenado La línea Invisible, El Final del silencio (ambas en Movistar+) y El desafío: ETA (Amazon Prime). Parece que inauguramos una nueva fase en el debate público sobre aquel episodio de nuestra historia, y que la ficción, además del documental, se nos presenta como un medio propicio para alentar esa reflexión.

Muchas personas tienen ya una postura bastante definida sobre este asunto, que parece además cosa del pasado. Pero las consecuencias del terrorismo pesan hoy en el presente del País Vasco y del conjunto de España, a menudo de forma indirecta, aunque la mayoría de nosotros no estemos al tanto, por ejemplo, de las políticas penitenciarias, del cuidado de las víctimas, de los casos sin resolver, etc. Y en este hoy en el que las heridas provocadas por la violencia siguen abiertas, contamos con una inmensa mayoría de jóvenes que no saben hoy apenas nada de ETA.

sábado, 10 de octubre de 2020

‘El Principito’ y la imaginación de lo invisible

Ilustración de Antoine de Saint-Exupéry para El Principito

Muchos estudiosos defienden que la Fantasía como género moderno surge como un cuestionamiento de la categoría de «realidad». Parten de esta constatación: el sentido común de una época considera «reales» una serie de cosas e «irreales», «falsas» o «imposibles» otra serie de cosas. Según ellos, el género fantástico juega a introducir en ese «sentido común» lo que se considera irreal, falso o imposible y lo hace aparecer como verdadero, eficaz, poderoso. De esta forma, en esas obras, el considerado orden natural de las cosas se ve amenazado o alterado… y precisamente en lo que provoca en la obra –y en el lector– esa alteración, residiría lo específico de lo fantástico.

lunes, 18 de mayo de 2020

David Lynch: «Somos como bombillas. Si la dicha empieza a crecer en nuestro interior, se enciende una luz que afecta al entorno»

Captura del documental David Lynch: The Art Life (Jon Nguyen y Rick Barnes, 2016)

Atrapa el pez dorado (David Lynch, Reservoir Dogs, 2008) es un ensayo sobre las ideas y la creatividad aplicado a la producción de películas. El sustrato de fondo supone la meditación trascendental, que Lynch practica desde hace más de 30 años, como forma de mejorarse a uno mismo y el propio entorno. Obviando el tema de la meditación trascendental y sus relaciones con la teoría unificada de la física, muchas ideas del libro sobre el cine y su producción me parecen notables. Era una lectura que tenía pendiente desde hace tiempo, y una conversación con Íñigo Urquía a la par que la revisión de un futuro capítulo de libro de Ana B. Gallego-Martínez son las que me animaron a cumplir mi olvidado propósito.

lunes, 4 de mayo de 2020

¿A qué demonios nos referimos cuando definimos a alguien como un «héroe»?

Frodo, en el Monte del Destino, a punto de renunciar a cumplir su misión.
Fotograma de El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey (Peter Jackson, 2003)
Después de la histórica frase «el heroísmo consiste también en lavarse las manos y quedarse en casa» (Pedro Sánchez dixit),  me ha conmovido re-encontrarme con este párrafo:

«He sufrido heridas demasiado profundas, Sam. Intenté salvar la Comarca, y ha sido salvada, pero no para mí. Así suele ocurrir, Sam, cuando las cosas están en peligro: alguien tiene que renunciar a ellas, perderlas, para que otros las conserven».

Así queda descrita la verdadera relación del héroe con el conjunto de la comunidad a la que pertenece. Esta descripción sí nos permite identificar con piadoso respeto a los verdaderos héroes de estos primeros meses de pandemia; y habrá otros, de otros gremios, en los meses por venir.