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lunes, 20 de abril de 2026

La cafetería y el examen de la vida


Hace unas semanas compartí aquí una escena mínima —la corrección de un examen de primero— que evidenciaba un problema mayor: la fractura entre lo que estudiamos y la vida que realmente llevamos. Un alumno no recordaba los contenidos, pero reconocía que en ellos se jugaba algo decisivo: la posibilidad de una vida plena. Aquella respuesta me obligaba a tomar en serio una pregunta incómoda: «¿Cómo es posible olvidar precisamente aquello que decimos estudiar para vivir mejor?». Cerraba aquella nota anunciando una «gran conversación» en mi próxima clase. Esa conversación tuvo lugar; y aunque no te contaré de qué que hablamos entonces, sí comparto algunos frutos de aquella experiencia.